Hace unos días ví Mondovino, excelente documental sobre algunas de las consecuencias de la globalización.
Focalizado en el mundo de la producción vitivinícola, pero extrapolable a otras áreas como el mundo del entretenimiento, las idiosincracias y particularidades culturales, las relaciones de producción y comerciales en general, etc.
Está inquietantemente filmado y obstinadamente dirigido, lo cual lo vuelve imperdible y atrapante.
Me sorprende como pudo Jonathan Nossiter entrevistar a tanta gente y lograr que le cuenten sus confidencias; y además, al hacerlo, filmarlos tan extraña y reveladoramente.
Aquí hay un artículo muy bueno de Cecilia Sosa, en el suplemento Radar de Página 12, al respecto de Mondovino.