Tomás Abraham y para qué sirve la filosofía

Hace unos días tuve el grato privilegio de oír a Tomás Abraham, quien se acercó a Bariloche a dar dos clases magistrales en las que habló de Nietzsche, de la historia de la filosofía y la filosofía de la historia, de la utilidad y la génesis de la filosofía, entre otras cosas.

¿Para qué sirve la filosofía? Según Abraham, no para ser feliz, sino para ser intenso. Para tener intensidad en el decir, en el hacer y en el vivir.

También sirve para hablar de la polis. Para hacer política. ¿Y qué es la política? es aquello que trata de los problemas de la polis, que son los problemas comunes a todos sus habitantes. Entonces, la filosofía sirve, puede servir, para hablar(para hablar bien, para hablar mejor), de aquellos problemas que nos son comunes. Para arrojar o intentar arrojar luz sobre ellos.

Un momento hermoso, tal vez el más hermoso, fue cuando Abraham dijo, hablando de la historia de la filosofía, de su génesis, que la filosofía nace de una degradación. Que es un oficio degradado; es poner en el papel, y así materializar, la divina Sophia. La filosofía nace como el reconocimiento de una carencia, como un anhelo de participar, aunque sea precaria e imperfectamente, de la Sophia perdida. Muy hermoso.

Y eso es lo interesante de oír a alguien como Abraham. Que Abraham sabe que carece, sabe que no sabe, y en su lucidez, en la lucidez de su carencia, habla y dice. Porque no es un pusilánime, y eso es lo otro interesante de oírlo. Alguien que, dentro de sus limitaciones(de las que vamos a seguir hablando), habla y dice lo que piensa y sabe. O lo que sabe que no sabe; pero que ve, y no calla.

Y hablamos de las limitaciones de Abraham, porque fue él quien habló de ellas, vamos a citarlo casi textualmente(lo más textualmente que nos permite la memoria), cuando casi al final de la última charla, Abraham se confesó, y en un gesto de generosidad, de camaradería casi, nos habló de su filosofía personal:

“De los filósofos místicos, como Eckart, aprendí que hay cosas que no se pueden decir; me enseñaron lo inefable. De los románticos, aprendí que no somos nada. Y de los escépticos, aprendí que hay que dudar de todo, que no hay que tomar nada como verdad absoluta. Así que yo, aunque sé que hay cosas que no puedo decir, y sé que no somos nada, digo siempre lo que quiero.”

3 comments to Tomás Abraham y para qué sirve la filosofía

  • janfiloso

    Le sirve para ser un pelotudo como el (como Tomas Abraham)

  • Ana

    Janfiloso:
    Qué bueno que puedas expresar tu opinión. Pero sobre todo, qué bueno que puedas hacerlo con esa delicadeza, con esa altura, con ese respeto y con ese estilo tan exquisito.

  • Muy bueno. Supongo que era el comentario que faltaba en este post.

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