Ontología vs. Fenomenología

Toda ontología surgió de una fenomenología.* **

Una ontología puede entenderse como una decantación, una formalización, de una fenomenología previa.

Aquellos conceptos que están suficientemente definidos, y que pueden tomarse como base para la formación de una filosofía, aquellos conceptos que nadie discute, porque prácticamente todos están de acuerdo en su sentido y significado, fueron alguna vez objetos de estudio de una fenomenología. Particularmente, cuando no estaban tan claramente definidos, cuando todavía se preguntaba, por ejemplo ¿qué es una cosa? el único modo de hacer filosofía con esos conceptos, era fenomenológico.

Podemos decir: fenomenológica es la forma de una filosofía donde las definiciones no están suficientemente decantadas. En la ontológica, por el contrario, se toman definiciones suficientemente decantadas, decantamiento que ha sido producido mediante un modo de pensamiento fenomenológico, y se construye con ellas una filosofía.

Es por ello que todas las filosofías contemporáneas importantes son ontológicas. La filosofía de la ciencia, por ejemplo. Y todas las filosofías “experimentales” son fenomenológicas. Más allá de los abusos, que siempre existen, podemos decir que la filosofía fenomenológica del presente, construye y discute, decanta, los elementos que usarán las filosofías ontológicas, y por ende, las ciencias, del futuro.

* Hablando con un amigo, quien de hecho inspiró estas reflexiones en un principio, a partir de unas discusiones que tuvimos sobre la filosofía de la ciencia, en particular en torno a la obra de Mario Bunge, Chasing Reality; Strife Over Realism, he decidido hacer unas aclaraciones al pie.
Mi amigo dice literalmente que “los filósofos me van a putear” si utilizo el término fenomenología del modo en que lo uso aquí. Pues bien, cuando digo fenomenología me refiero a la primera acepción que da el diccionario de la RAE: “Teoría de los fenómenos o de lo que aparece.” No me refiero a la obra de Husserl, ni a su sistematización. Me refiero a una forma de la filosofía que es “subjetiva” (experiencial) en contraposición a “objetiva” (axiomática-deductiva, o racional.) También considero perfectamente válido, y realmente no veo por qué no lo sería, utilizar el término “en retrospectiva”, por así decir, para aplicarlo a filósofos y corrientes filosóficas muy anteriores a la propia formulación del término. Cuando Heráclito dice “nadie se baña dos veces en el mismo río”, está siendo fenomenológico, right?

Buen momento para aclarar también el uso que hago aquí del término ontología. No me refiero de manera directa, como apunta la definición del diccionario de la RAE, a “la parte de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales”, sino que la utilizo en el sentido que le da Bunge en su obra: Como una teoría de los principios, de las bases axiomáticas, de determinada filosofía.

** Salvo quizá la ontología primordial por excelencia: Todo y Nada, y sus variantes.

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